Los derechos humanos deben ser la prioridad en la respuesta al COVID-19

Fecha de Publicación: 
Viernes, 20 Marzo 2020

Los derechos humanos deben ser la prioridad en la respuesta al COVID-19

 

La Red-DESC, en conversación con el Consejo y las organizaciones coanfitrionas de próximos eventos y acciones, ha tomado la difícil decisión de posponer todos los eventos de la Red hasta, al menos, finales de mayo. Al hacer esto, las y los miembros han reiterado la necesidad de incidir en poner los derechos humanos en el centro de cualquier respuesta inmediata frente al coronavuris COVID-19, así como en cualquier respuesta a largo plazo para afrontar los problemas estructurales revelados por esta pandemia.

Queremos expresar nuestra solidaridad con las y los más afectados o potencialmente impactados por la pandemia, incluidos los miembros de comunidades pobres y marginadas que luchan por los derechos humanos, y quienes trabajan en estrecha alianza y compromiso político con esas comunidades de todo el mundo.

La pandemia y la respuesta de los actores estatales, corporativos y otros actores no estatales tienen el potencial de exacerbar precisamente el tipo de desigualdades interseccionales intolerables que se encuentran en el centro de nuestras luchas por la justicia social. Los daños pueden verse gravemente intensificados por la estigmatización, el abuso racista, la xenofobia, los chivos expiatorios, las restricciones draconianas, el alarmismo, la ignorancia, la culpabilización injusta y la falta de atención adecuada para las personas más afectadas. La pandemia expondrá aún más las brechas inaceptables en el acceso universal a la atención médica y los desmantelados sistemas de salud; los derechos de los y las trabajadoras a condiciones seguras y equitativas, vacaciones pagadas y seguridad laboral; distribución equitativa de género y provisión pública de atención; acceso a recursos vitales y servicios públicos, incluida la educación; protecciones contra el desposeimiento, incluidos los desalojos y las ejecuciones hipotecarias en medio de cuarentenas y crisis económica; protección frente la violencia de género, ante crecientes incidentes relacionados con las medidas de aislamiento; acceso a una participación significativa en la formulación de políticas; gobierno transparente, y demás.

Un enfoque de la pandemia basado en los derechos humanos puede partir de los principios fundamentales de los DESC, que exigen respuestas oficiales puntuales, deliberadas, concretas y específicas que prioricen las necesidades de las personas en grupos desfavorecidos y situaciones graves, a la vez que cumplen con las garantías de igualdad y no arbitrariedad y defensa de los derechos a la información, participación, atención médica y los determinantes subyacentes de la salud y la seguridad en caso de desempleo o enfermedad, entre otros derechos.

A un nivel más sistémico, abordar esta pandemia a través de un enfoque basado en los derechos humanos implica exigir a los Estados que pongan a las personas por encima de las ganancias, revisar las prioridades en el gasto público y la asignación de recursos, y contrarrestar las peligrosas medidas de austeridad que han puesto en riesgo el acceso a niveles adecuados de vida, derechos de bienestar y redes de seguridad social. Algunos gobiernos están tomando medidas para priorizar el bien común, incluso a riesgo de limitar el crecimiento económico, y lo hacen apelando a un sentido de responsabilidad colectiva. Esto podría proporcionar precedentes inestimables en nuestras luchas de largo recorrido para lograr hacer realidad los DESC.

De hecho, miembros en todo el mundo han estado operando durante mucho tiempo en áreas afectadas por conflictos y luchas de liberación, enfrentando desigualdades estructurales y el empobrecimiento en medio de la abundancia, defendiendo el medio ambiente y trabajando por la justicia climática, a menudo mientras enfrentan amenazas por parte de empresas y funcionariado estatal. Estas crisis a menudo pasadas por alto también necesitan respuestas urgentes y efectivas, un hecho que solo se agravará con la pandemia. Frente a los desafíos globales, la Carta Común de la Red para la Lucha Colectiva enfatiza la necesidad de reclamar los derechos humanos, conectar las luchas en todas las regiones, centrar los movimientos sociales y los grupos de base que emergen de las comunidades afectadas y resistentes, y articular alternativas al modelo socioeconómico dominante actual.

Garantizar los derechos humanos para todas y todos es imprescindible en tiempos de crisis y refuerza la salud pública.

Al mismo tiempo que trabajamos para promover los derechos humanos y la justicia social durante este desafío global, la Red-DESC vislumbra constituirse en un espacio para las discusiones de sus integrantes, para el análisis y respuestas colectivas, así como en mantenerse atenta a los fallos estructurales revelados y exacerbados por esta crisis, y también a las alternativas que emergen de comunidades e, idealmente, remodelando las políticas y prácticas de los gobiernos. Mientras tanto, queremos compartir algunos de los valiosos comunicados lanzados por miembros: