Derechos de prisioneros y personas retenidas

Solapas principales

Caselaw

Rudul Sah fue arrestado en 1953 acusado de asesinar a su esposa. Fue declarado inocente por un Juez de Sesiones Adicional en 1968, quien ordenó su liberación de prisión, dejando pendiente otras directivas. Rudul Sah languideció en la cárcel 14 años más después de haber sido declarado inocente hasta que su situación fue destacada por los medios en 1982 y se presentó la causa de interés público en su nombre.

En este caso se unieron dos demandas colectivas presentadas bajo la Ley de Reforma de Litigios Penitenciarios de 1995 (PLRA), la cual permite que los reclusos inicien acciones judiciales por violaciones de derechos constitucionales. Las cárceles de California fueron diseñadas para albergar a unos 80.000 presos, pero a la fecha de la presentación el sistema tenía aproximadamente 156.000 reclusos.

En 2004, la Secretaría de Salud de Botswana distribuyó una directiva interna entre instituciones médicas públicas para informarles de un Decreto Presidencial que autorizaba “el suministro de tratamiento gratis a reclusos que no sean ciudadanos que sufran de enfermedades que no sean el SIDA”. Reclusos de Zimbabwe con VIH positivo presentaron demandas para cuestionar ea decreto después de que se les negaran medicamentos de una terapia antiretroviral (TAR).

In 2004 Botswana’s Secretary of Health circulated an internal directive to public medical facilities informing them of a Presidential Directive authorizing “provision of free treatment to non-citizen prisoners suffering from ailments other than AIDS.” HIV-positive Zimbabwean prisoners filed lawsuits challenging this directive after being denied free Anti-Retroviral Therapy (ARV).

Rudul Sah was arrested in 1953 on charges of murdering his wife. He was acquitted by an Additional Sessions Judge, in 1968, who directed his release from jail, pending further orders. Rudul Sah languished in jail for 14 years after his acquittal, until his plight was highlighted in the media in 1982 and led to the filing of the PIL on his behalf.

The case was a consolidation of two class actions brought under the Prison Litigation Reform Act of 1995 (PLRA), which allows prisoners to sue for violations of constitutional rights. California's prisons were designed to hold about 80,000 prisoners, but at the time of filing, the system held about 156,000. In both class actions, overcrowding was found to constitute an 8th Amendment violation because of a serious lack of access to basic medical care, with one case dealing specifically with prisoners with serious mental illness.

Un ciudadano afgano (el Sr. M.S.S.) presentó una solicitud de asilo en Bélgica tras ingresar a la UE a través de Grecia. Conforme al Reglamento de Dublín (legislación de la UE que determina qué país es responsable de procesar solicitudes de asilo específicas), Bélgica lo trasladó nuevamente a Grecia para que Grecia procesara la solicitud de asilo. Grecia detuvo al solicitante bajo condiciones degradantes y luego lo liberó dentro del país para que espere hasta que se resuelva su solicitud. Durante este periodo, el Sr. M.S.S.

An Afghan citizen (Mr. M.S.S.) presented an asylum application in Belgium after entering the EU through Greece. Pursuant to the Dublin Regulations (EU law that determines which country has responsibility for processing specific asylum petitions), Belgium transferred him back to Greece in order for Greece to process the asylum petition. Greece detained the applicant in degrading conditions and then released him into the country to await a decision on his application. During this time, Mr. M.S.S. was homeless, not permitted to work, and had no access to sanitary facilities or any resources.

Patricia Mansilla Martínez, a member of Bolivian Parliament, filed an abstract action of unconstitutionality against articles 56, 58, 245, 250, 254, 258, 263, 264, 265, 266, 269, 315, and 327 of the Criminal Code for discrimination against women. The Court did not consider the constitutionality of articles 254, 315 or 317, as they are no longer in force.

Patricia Mansilla Martínez, diputada de la Asamblea Legislativa Plurinacional, presentó una acción de inconstitucionalidad abstracta contra los artículos 56, 58, 245, 250, 254, 258, 263, 264, 265, 266, 269, 315 y 327 del Código Penal por ser discriminatorios contra la mujer. La Corte no consideró la constitucionalidad de los artículos 254, 315 o 317, debido a que ya no están vigentes.