Land and Natural Resources

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Caselaw

Desde febrero de 2003, tras el inicio de un conflicto armado en la región de Darfur del Sudán, miembros de la milicia llamada Janjaweed se dieron a la tarea de desalojar por la fuerza, matar y violar a miles de indígenas negros de la región. Los peticionantes adujeron que tales actos constituían la omisión del gobierno de Sudán de respetar y proteger los derechos del pueblo de Darfur y, en particular, violaban los artículos 4, 5, 6, 7, 9, 12 (1), 14, 16, 18 (1) y 22 de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

Since February 2003, following the emergence of an armed conflict in the Darfur region of the Sudan, militiamen known as Janjaweed have engaged in forcibly evicting, killing, and raping thousands of Black indigenous people in that region.  The complainants alleged these acts were a failure of the government of Sudan to respect and protect the rights of the people of Darfur and in particular violated articles 4, 5, 6, 7, 9, 12 (1), 14, 16, 18 (1) and 22 of the African Charter on Human and People's Rights.  In affirming admissibility of the complaint, the Commission quoted its decisi

Los peticionantes adujeron que sus derechos a la propiedad de tierras agrícolas habían sido infringidos por una disposición de la Constitución de Zimbabwe que confería efectivamente la propiedad de todas las tierras agrícolas compradas en forma compulsiva por el Estado, asi como discriminación racial en la aplicación de la disposición. Asimismo, la disposición eliminaba la jurisdicción de los tribunales para recibir reclamos relacionados con tales adquisiciones de tierras agrícolas.

The Applicants alleged that their property rights in agricultural lands had been infringed by a provision in the Zimbabwean Constitution which effectively vested the ownership of all agricultural lands compulsorily acquired under it to the State, as well as racial discrimination in the application of the provision. The provision additionally ousted the jurisdiction of the courts to entertain any challenge concerning such acquisitions of agricultural land.

En septiembre de 2006, siete hombres encapuchados y armados secuestraron a la pareja de Rosmira Serrano Quintero y mataron a su padre, y posteriormente la amenazaron con matar también a ella y a sus hijas si no abandonaba la localidad de El Limoncito, donde vivía. La Sra. Serrano huyó y, en noviembre de 2006, solicitó inscribirse junto con sus hijas como personas desplazadas. La solicitud fue denegada por la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional (Acción Social) y la Sra.

In September 2006, seven hooded and armed men kidnapped Rosmira Serrano Quintero's partner and killed her father, then told her to leave El Limoncito, where she lived, or else she and her daughters would also be killed, so she fled. In November 2006, she requested registration of herself and her daughters as displaced persons. Her application was denied by the Presidential Agency for Social Action and International Cooperation (Social Action). Ms.

En la década de 1970, el gobierno de Kenia desalojó a cientos de familias Endorois de sus tierras cercanas al Lago Bogoria en el Valle del Rift para crear una reserva de animales de caza para el turismo. Al pueblo indígena Endorois se le había prometido compensación y beneficios que nunca se concretaron en su totalidad, y el acceso de la comunidad a la tierra quedó limitado a la discreción de la Autoridad de la Reserva de Caza.

En este caso, la South Fork Band y otras comunidades de Western Shoshone habían apelado una decisión de un tribunal inferior que les negaba una medida cautelar[1] contra la construcción de la mina de oro.

In this case, the South Fork Band and other Western Shoshone tribes were appealing a lower court decision denying an injunction[1] against the construction of the gold mine. In their appeal to the Court, the South Fork Band argued that an injunction should be granted against Barrick Cortez because the U.S.

In the 1970s, the Kenyan government evicted hundreds of Endorois families from their land around the Lake Bogoria area in the Rift Valley to create a game reserve for tourism.  The Endorois, an indigenous people, had been promised compensation and benefits, but these were never fully implemented, and the community's access to the land was restricted to the discretion of the Game Reserve Authority. This prevented the community from practicing their pastoralist way of life, using ceremonial and religious sites, and accessing traditional medicines.