Rivers and Rights se fundó en Tailandia, con el objetivo de abordar la intensificación de
la intensificación de la extracción de tierras raras y minerales críticos, considerada una cuestión de derechos comunitarios con profundas implicaciones ambientales y en materia de agua, tierra, salud, justicia de género y justicia reproductiva debido a la contaminación del suelo y del agua por metales pesados. También la consideran una crisis ambiental transfronteriza de carácter existencial, debido a la contaminación de cuencas hidrográficas que atraviesan toda la región del Mekong, así como una cuestión profundamente geopolítica, dado el interés de Estados poderosos, la industria corporativa de defensa, empresas vinculadas a las tecnologías digitales y la fabricación de componentes para energías renovables, y las instituciones financieras internacionales.
La organización también participa en actividades de incidencia relacionadas con el desarrollo de represas hidroeléctricas destructivas, promovidas en nombre de la “energía verde”, que están provocando el despojo masivo de comunidades dependientes de los ríos en toda la región. Esto incluye acciones judiciales ante tribunales administrativos en Tailandia y presión sobre inversionistas.
Su trabajo abarca la defensa de los derechos económicos colectivos relacionados con los medios de vida comunitarios, derechos sociales (como la salud, la vivienda, el agua, un medio ambiente sano, la justicia reproductiva e intergeneracional) y derechos culturales (amenazados por las presiones para abandonar formas de vida dependientes de los ríos, considerados bienes comunes sagrados y actualmente contaminados por descargas procedentes de actividades mineras).
Si bien mantiene sus raíces en las realidades de las comunidades afectadas, trabajando junto a liderazgos comunitarios para documentar impactos sociales y ambientales y organizar colectivamente acciones públicas de incidencia, Rivers and Rights también establece conexiones con la enorme expansión de las industrias militares, las asociaciones comerciales de la ASEAN y acuerdos bilaterales relacionados con la minería y los grandes corredores energéticos, así como con inversiones, asistencia técnica y préstamos de bancos multilaterales de desarrollo y las presiones ejercidas por conglomerados empresariales vinculados a la tecnología digital, los centros de datos y la industria de baterías para energías renovables.
Actualmente, su enfoque principal se concentra en la región del Mekong en Tailandia. Están trabajando para ampliar su ámbito de acción y colaborar en cuestiones similares en otros países, como Filipinas, Indonesia y Malasia.


