Esta ficha de consejos, elaborada junto con la Fundación Manushya (Tailandia), es útil para reforzar la credibilidad de sus pruebas y fortalecer las investigaciones comunitarias. Forma parte del proyecto Reclaiming Our Stories de la Red-DESC y ofrece orientaciones prácticas para activistas, comunidades y defensoras de derechos humanos.
¿Qué son pruebas creíbles?
Son aquellas que se pueden confiar y corroborar. Pueden incluir:
- Testimonios de personas afectadas.
- Documentos oficiales y expedientes médicos.
- Fotografías y videos.
- Informes ambientales y peritajes técnicos.
- Evidencias secundarias como artículos de prensa, publicaciones en redes o investigaciones académicas.
Precisamente porque los datos comunitarios suelen ser deslegitimados, es crucial que sean lo más sólidos y precisos posible.
Principios básicos de la guía
- Mantener la objetividad: evitar el sesgo de confirmación y basar el análisis solo en pruebas verificadas.
- Usar múltiples fuentes: no depender de un único testimonio; combinar registros oficiales, imágenes, entrevistas y otros medios.
- Registrar con detalle: cómo, cuándo y dónde se obtuvo cada prueba, protegiendo siempre la confidencialidad de las personas participantes.
- Verificar la información: contrastar testimonios, buscar coherencia en detalles secundarios y corroborar con distintos tipos de evidencia.
- Garantizar consentimiento informado y confidencialidad: explicar a cada participante el uso de la información y respetar su decisión sobre la forma de compartirla.
Evitar errores comunes
El recurso también señala prácticas que debilitan la credibilidad de una investigación, como exagerar el número de personas afectadas, hacer generalizaciones a partir de entrevistas limitadas o incumplir compromisos de confidencialidad.
Descarga la guía
Este material busca fortalecer a las comunidades y organizaciones en su labor de documentar abusos de manera sólida, ética y estratégica.