Una Carta Común para la Lucha Colectiva

La Carta Común para la Lucha Colectiva fue ratificada por los Miembros de la Red-DESC durante su Reunión Global de Estrategia (del 15 al 19 de noviembre de 2016) como un análisis compartido de condiciones comunes que profundizan las desigualdades y conducen al empobrecimiento y al despojo de comunidades de todo el mundo. La Carta ofrece una visión general de las fuerzas globales que afectan a las personas que viven en zonas rurales y urbanas, tanto en el Sur Global como en el Norte. También contiene una visión emergente para forjar la unidad entre las luchas y concluye con puntos iniciales de consenso en torno a las demandas compartidas de justicia que podrían dar lugar a una campaña global o a acciones coordinadas, en línea con la misión de la Red-DESC de "construir un movimiento social para hacer de los derechos humanos y la justicia social una realidad para todos".

La Carta Común fue desarrollada originalmente por el Grupo de Trabajo de Movimientos Sociales y Organizaciones de base de la Red. En los 18 meses previos a la Reunión Global de Estrategia, unos 20 movimientos sociales miembros de la Red-DESC profundizaron un análisis compartido de las condiciones globales comunes que enfrentaban sus distintas comunidades y articularon puntos emergentes de unidad entre sus movimientos como la fundación de una acción y campaña de toda la Red. Tras la revisión de un borrador inicial por parte de los miembros de los grupos de trabajo temáticos de la Red-DESC en junio de 2016, y la incorporación de los insumos ofrecidos por esos miembros, la Carta Común para la Lucha Colectiva fue presentada y discutida en la Reunión Global de Estrategia, celebrada en Buenos Aires, Argentina, con el fin de contribuir al análisis del futuro plan estratégico de la Red.

Los principios fundamentales de la Red-DESC incluyen garantizar "la centralidad de las organizaciones de base y de los movimientos sociales; basar las actividades de la Red en la experiencia vivida por las personas que se resisten a las violaciones de los DESC; y la promoción de acciones concretas y colectivas capaces de promover un cambio sistémico". La Carta Común refleja un momento importante de liderazgo de los movimientos sociales dentro de la Red-DESC, facilitando puntos de análisis compartidos en toda la Red basados en las experiencias de las personas que se enfrentan a violaciones de derechos humanos, y promoviendo la acción colectiva para transformar estructuras económicas y políticas injustas.

Condiciones comunes y Desafíos compartidos

La Carta traza algunas de las características clave de los modelos económicos, sociales y políticos dominantes que socavan la realización de los derechos humanos. Estos incluyen el empobrecimiento y el despojo en medio de la abundancia, la captura corporativa de las instituciones gubernamentales y la toma de decisiones, la profundización de la desigualdad, la degradación de los ecosistemas y el cambio climático, y la creciente represión contra los defensores de los derechos humanos.

Puntos emergentes de unidad entre las luchas

Los miembros del Grupo de Trabajo de Movimientos Sociales de la Red-DESC han argumentado que "otro mundo es posible y necesario, y somos el vehículo para llegar a él". En parte, esto requiere el reconocimiento de que los diversos miembros de la Red-DESC están enfrentándose a las fuerzas e intereses globales que se benefician del empobrecimiento y despojo de otros. Los movimientos coinciden en que debemos globalizar la lucha por los derechos de los pobres, los marginados y los desposeídos en base a los siguientes puntos, comenzando con el enfoque común de reclamar los derechos humanos como un marco común para el análisis y las demandas emergentes de la lucha social, que promueve la rendición de cuentas y cuestiona el modelo de desarrollo y gobierno que perpetúa los abusos.

Los miembros de la Red-DESC también comparten el compromiso de conectar las luchas para crear un movimiento global y unido que confronte la injusticia social, económica y ambiental, la desigualdad, el despojo y la explotación. Los puntos específicos de conexión entre diversas luchas y los esfuerzos de incidencia incluirían el compromiso de enfrentarse a la captura corporativa de las instituciones estatales y los procesos de toma de decisiones, así como la insistencia en el carácter no negociable, universal, interdependiente e indivisible de los derechos humanos, en lugar de objetivos voluntarios. También sugieren generalmente la necesidad de cuestionar la moralidad de un impulso implacable para obtener ganancias en medio de la creciente desigualdad y los esfuerzos para criminalizar y silenciar la defensa de los derechos humanos.

El compromiso de poner en primer plano el liderazgo de las personas y comunidades que han sido empobrecidas, desposeídas y marginadas por el mismo sistema que privilegia el beneficio sobre la dignidad humana básica es otro punto que unifica diversos esfuerzos para promover el cambio social. Por último, la necesidad de ir más allá de una denuncia de la injusticia para articular modelos alternativos basados en los derechos humanos probablemente implicaría la afirmación de la dignidad humana, una exigencia de igualdad sustantiva, la necesidad de salvaguardar el espacio para la disidencia y el "derecho a reclamar derechos". En esta visión de un futuro común articulada por los miembros de la Red-DESC, existe poco espacio para los impulsores de la pobreza, la desposesión, la desigualdad y la destrucción ambiental que tienen lugar en todo el mundo.

Puede descargar la Carta Común para la Lucha Colectiva aquí. La Carta está también disponible en inglés, francés y árabe.