Naturaleza del caso
Denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por violación al derecho a la tierra ancestral. Acuerdo de Solución Amistosa. Entrega y titulación de las tierras reclamadas a favor de las comunidades indígenas.
Denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por violación al derecho a la tierra ancestral. Acuerdo de Solución Amistosa. Entrega y titulación de las tierras reclamadas a favor de las comunidades indígenas.
En noviembre del 2000, se presentó ante la CIDH un informe sobre el cumplimiento del acuerdo de solución amistosa. Las comunidades informaron que la asistencia alimentaria y médica era esporádica y no se había extendido a todas las comunidades. A la fecha, no se han registrado mayores avances en cuanto a la asistencia alimentaria, sanitaria y educacional.
Este caso evidencia la utilidad de recurrir al sistema interamericano de protección de derechos humanos como mecanismo para establecer un ámbito fructífero de negociación con el Estado, especialmente cuando las instancias domésticas son reticentes a cumplir con sus compromisos internacionales. En el marco del proceso de solución amistosa, la CIDH actúa de árbitro y equilibra la desigualdad de poder existente entre las partes.