Sandra Lovelace c./ Canada, Communication No. 24/1977: Canada 30/07/81, UN Doc. CCPR/C/13/D/24/1977

Cuestionamiento de una ley que privaba a una mujer indígena de su condición de indígena después de su casamiento con un hombre no indígena; si los beneficios culturales perdidos tienen un efecto continuo; qué constituye pertenecer a un grupo minoritario bajo el artículo 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP); si la interferencia con el artículo 27 del PIDCP equivale a una violación de la cláusula; si la negación del derecho a vivir en la reserva era razonable y objetiva; igualdad/no discriminación; discriminación basada en el género.

Foro: 
Comité de Derechos Humanos de la ONU
Tipo de foro: 
Internacional
Resumen: 

Sandra Lovelace, una mujer indígena de la tribu maliseet, vivió con sus padres en la reserva Tobique hasta que se casó con un hombre que no era indígena. El matrimonio se separó y la Sra. Lovelace volvió a la reserva para vivir con sus padres, pero no pudo comprarse una vivienda en la reserva porque el consejo daba prioridad a los miembros del grupo. La Canadian Indian Act (Ley de Indígenas Canadiense) preveía que una mujer indígena que se casa con un hombre no indígena pierde su condición de indígena, lo que también significa la pérdida de acceso a programas federales de educación, vivienda y asistencia social para indígenas, así como la pérdida del derecho a ser propietaria de una vivienda o vivir en la reserva, a obtener dinero en préstamo del Banco del Consejo para fines habitacionales, a la caza y la pesca tradicional, y a los beneficios culturales que implica vivir entre la familia y los amigos dentro de la reserva. La Sra. Lovelace presentó una petición ante el Comité de Derechos Humanos aduciendo que se trataba de violaciones de los artículos 2(1), 3, 23(1) y (4), 26 y 27 del PIDCP, dado que la Ley solamente priva de su condición de indígenas a las mujeres indígenas que se casan con hombres no indígenas.

La Sra. Lovelace perdió su condición de indígena antes de que el PIDCP entrara en vigencia para Canadá. A pesar de ello, el Comité de Derechos Humanos concluyó que los efectos de perder los beneficios culturales de vivir en la reserva continuaban después de que el pacto entrara en vigencia. El artículo 27 del PIDCP establece que los Estados no pueden denegar a los grupos minoritarios su goce de la cultura. El Comité determinó que las personas que nacen y crecen dentro de una reserva, mantienen vínculos y desean seguir manteniendo vínculos con esa comunidad indígena, se consideran parte del grupo minoritario conforme al significado del artículo 27. Por ello, bajo esa definición, la Sra. Lovelace era miembro de la tribu maliseet, dado que había crecido en la reserva y la había abandonado solamente durante los pocos años que duró su matrimonio. El Comité también resolvió que el derecho de la Sra. Lovelace a disfrutar de su cultura se veía interferido porque no existen comunidades fuera de la reserva que compartan su idioma y su cultura. Finalmente, el Comité decidió que denegarle a la Sra. Lovelace el acceso a vivir en la reserva no era ni razonable ni necesario para preservar la identidad del grupo y, por ello, privarla de su condición de indígena era equivalente a negarle los derechos del artículo 27 y una violación del PIDCP.

Ejecución de la decisión y los resultados: 

La ley Canadian Indian Act fue modificada en 1985 para eliminar la discriminación de género en la determinación de la condición de indígena. Las modificaciones también devolvieron dicha condición a las mujeres aborígenes que la habían perdido por las cláusulas referidas al casamiento mixto de la legislación anterior. A partir de junio de 1995, la ley modificada permitió la rehabilitación de 95.429 personas, más de la mitad mujeres (57,2%). Sin embargo, la legislación actual sigue discriminando contra algunas mujeres aborígenes, comparando con la situación de los hombres. Asimismo, la Corte Suprema de British Columbia sostuvo que las modificaciones de 1985 no eliminan todas las instancias de discriminación de género, porque todavía se les puede negar el derecho a la condición de indígena a los hijos de mujeres indígenas y hombres no indígenas.

Significado del caso: 

Este caso representó un importante paso hacia la eliminación de la discriminación de género en la ley canadiense, así como el cuestionamiento de la jerarquía tradicional de género dentro de la misma tribu maliseet. Sandra Lovelace Nicolas pasó a ser una prominente senadora canadiense. En Canadá continúan los litigios relacionados con la condición de indígena de niños que no cumplen con los requisitos para ser considerados, por lo menos, 50% indígenas (por lo menos dos abuelos indígenas) sobre la base de la "discriminación residual", como se argumentó en el caso McIvor v. Canada (Registrar of Indian and Northern Affairs), 2009 BCCA 153, [2009] 2 C.N.L.R. 236 (B.C.C.A.).