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Viernes, Septiembre 11, 2020
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Naturaleza del caso

Sentencia de la Corte Suprema de Canadá que confirmó el rechazo de tribunales inferiores de una petición con la que Nevsun Resources Ltd. pretendía negar un reclamo de daños y perjuicios de trabajadores mineros de Eritrea por violaciones del derecho internacional consuetudinario por parte de una empresa canadiense, basándose en que la doctrina de los ‘actos de gobierno’ impide que un tribunal nacional decida sobre obligaciones de los derechos humanos extraterritoriales y que el derecho internacional consuetudinario no se aplica a los actores privados. La Corte sostuvo que la doctrina de los ‘actos de gobierno’ no se aplica como doctrina general en Canadá y que el derecho internacional ha evolucionado de manera tal de no eludir la posibilidad de que exista una responsabilidad directa de las empresas privadas por violaciones de normas obligatorias, definibles y universales. Incluso si las normas internacionales de derechos humanos en cuestión son de carácter estrictamente interestatal, los tribunales deben considerar si el derecho común debe evolucionar para ampliar el alcance de esas normas a fin de obligar a las empresas.

Aplicación de la decisión y resultados

El recurso de Nevsun fue rechazado y el caso continúa.

Relevancia del caso

Representa un avance considerable en la jurisprudencia canadiense que será útil en otros países en los que los tribunales han sido renuentes a otorgar remedios para violaciones del derecho internacional que no hayan sido directamente incorporadas. La Corte Suprema afirma en su decisión que los derechos humanos internacionales “no fueron concebidos como aspiraciones teóricas o lujos legales, sino como imperativos morales y necesidades legales”. Esta afirmación debería ser útil para combatir argumentos que sostienen que los derechos sociales y económicos pueden ser tratados por los tribunales como meras aspiraciones y no como derechos enjuiciables. La decisión afirma elocuentemente las obligaciones de los tribunales nacionales de convertirse en participantes activos en la evolución de las normas de los derechos humanos internacionales en respuesta a los actuales desafíos relacionados con las empresas transnacionales y las obligaciones extraterritoriales. Aunque todavía no se han determinado los méritos del reclamo, esta decisión envía un mensaje a las empresas canadienses respecto de que pueden ser consideradas responsables de violar el derecho internacional consuetudinario independientemente de dónde tengan lugar las violaciones.

Agradecemos especialmente el aporte de los miembros de la Red-DESC: Program on Human Rights and the Global Economy (PHRGE) at Northeastern University y Social Rights Advocacy Centre.

Grupos involucrados en el caso

Ruling