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Naturaleza del caso

La sentencia responsabiliza al Estado peruano de violar los derechos de las personas afectadas por décadas de contaminación tóxica del Complejo Metalúrgico de La Oroya, en particular el derecho a un medio ambiente sano y otros derechos conexos como a la vida y a la integridad reconocidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La corte ordenó la adopción de reparaciones integrales que incluyen la remediación ambiental, la reducción y mitigación de las emisiones contaminantes, el monitoreo de la calidad del aire, la atención médica gratuita y especializada, indemnizaciones y un plan de reubicación para las personas afectadas.

Aplicación de la decisión y resultados

La aplicación de esta decisión aún está en curso, y esta sección se revisará a medida que se produzcan novedades.

Relevancia del caso

Liliana Ávila, coordinadora del Programa de Derechos Humanos y Ambiente de AIDA, afirmó que “esta sentencia es un avance muy importante y un precedente clave para la justicia ambiental en América Latina ya que es el primer caso en el que la Corte reconoce la responsabilidad de un Estado por la violación del derecho a un ambiente sano en un contexto urbano y las implicaciones que esto tiene en la garantía de otros múltiples derechos”.

Agradecemos especialmente las aportaciones del miembro de la Red-DESC: Program on Human Rights and the Global Economy (PHRGE) at Northeastern University.