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Martes, Enero 28, 2020
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Naturaleza del caso

Una familia campesina del Paraguay peticionó ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas reclamando que el uso masivo de agrotóxicos por parte de grandes empresas vecinas del sector agropecuario habían envenenado a numerosos residentes locales y habían conducido a la muerte de su pariente, Ruben Portillo Cáceres. El Comité vio violaciones de los derechos de los familiares a la vida; a la privacidad, la familia y el domicilio; y a un recurso efectivo, señalando que el Estado no había exigido adecuadamente el cumplimiento de los reglamentos ambientales y no había reparado adecuadamente los daños resultantes.

Aplicación de la decisión y resultados

El Comité instó a Paraguay a proporcionar reparaciones para los agricultores (específicamente una investigación exhaustiva), sanciones penales y administrativas, y reparaciones completas por el daño que habían sufrido, incluyendo una compensación. Paraguay debe informar dentro de un plazo de 180 días sobre el avance de las medidas adoptadas para cumplir las reparaciones.

Relevancia del caso

El caso es particularmente importante debido a que el Comité de Derechos Humanos reconoce que existe un vínculo explícito entre la protección ambiental y los derechos humanos en un caso individual, sobre la base de la jurisprudencia relacionada de órganos regionales. El Comité se basó en su reciente Observación General 36, reafirmando el derecho a la vida con dignidad y señalando que “los Estados deben adoptar las medidas adecuadas para abordar las condiciones generales en la sociedad que podrían terminar por suponer amenazas directas a la vida o impedir a las personas disfrutar de su derecho a la vida con dignidad, y estas condiciones incluyen la contaminación del medio ambiente”.

Agradecemos especialmente el aporte del miembro de la Red-DESC:Program on Human Rights and the Global Economy (PHRGE) at Northeastern University.