Naturaleza del caso
Una familia campesina del Paraguay peticionó ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas reclamando que el uso masivo de agrotóxicos por parte de grandes empresas vecinas del sector agropecuario habían envenenado a numerosos residentes locales y habían conducido a la muerte de su pariente, Ruben Portillo Cáceres. El Comité vio violaciones de los derechos de los familiares a la vida; a la privacidad, la familia y el domicilio; y a un recurso efectivo, señalando que el Estado no había exigido adecuadamente el cumplimiento de los reglamentos ambientales y no había reparado adecuadamente los daños resultantes.