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Martes, Mayo 31, 2022
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Naturaleza del caso

En 2016, el Ministerio de Educación Básica de Sudáfrica emitió una circular anunciando que los niños y niñas que no pudieran presentar certificados de nacimiento no podrían asistir a escuelas públicas. La circular buscaba excluir de la escuela a miles de niños y niñas; de hecho, comenzó a tener el efecto de que algunos fueron retirados de la escuela o se les negó el acceso en el momento de la inscripción. Como consecuencia, 37 niños y niñas, que fueron solo algunos de los iniciadores de esta causa, presentaron una demanda contra el Ministerio de Educación Básica. Afirmaron que su derecho constitucional a la educación básica era violado por la circular, así como por la Política de Admisión a Escuelas Públicas Normales y la Ley de Inmigración 13 de 2002, y solicitaron reparación declaratoria que declarara inválida la Política de Admisión y la Ley de Inmigración. En última instancia, el tribunal sostuvo que las disposiciones denunciadas de la Política de Admisión y la Ley de Inmigración 13 de 2002 eran inconstitucionales y ordenó a los demandados aceptar pruebas de identidad alternativas cuando los alumnos no pudieran presentar certificados de nacimiento o pruebas de permiso de estudio. El tribunal razonó que negarles a los menores indocumentados el acceso a la educación no era coherente con la Constitución, que prevé los derechos a la igualdad, la dignidad y la educación básica, y declara que los intereses de los niños y niñas son de suma importancia. Además, el tribunal determinó que la Ley de Inmigración se aplica solo a adultos que buscan educación superior y, por ello, no interfiere con el derecho de niños y niñas a la educación básica.

Aplicación de la decisión y resultados

El tribunal declaró que los artículos pertinentes de la Política de Admisión eran inconstitucionales, los consideró inválidos y afirmó que la Ley de Inmigración no impedía que los niños no documentados fueran admitidos en escuelas públicas o recibieran educación básica. Además, ordenó a los demandados aceptar pruebas de identidad alternativas de los alumnos que no pudieran presentar un certificado de nacimiento, como una declaración jurada efectuada por padre, madre, cuidador o guardián que identifique al menor.

Relevancia del caso

La sentencia confirma el derecho de todos los niños y niñas, independientemente de su posibilidad de presentar un certificado de nacimiento, a recibir educación básica en Sudáfrica. Numerosas barreras socioeconómicas y legislativas impiden a muchos padres y guardianes obtener documentación para sus hijos e hijas. La orden judicial que permite que padres y guardianes presenten pruebas de identidad alternativas alivia los desafíos asociados a la obtención de documentación oficial. Además, la decisión destaca que la educación no debe ser considerada un privilegio relacionado con la situación respecto de la documentación, sino, en cambio, como un derecho.

Agradecemos especialmente el aporte del miembro de la Red-DESC:Program on Human Rights and the Global Economy (PHRGE) at Northeastern University.

Grupos involucrados en el caso