Naturaleza del caso
El caso se refería a una pareja que había convivido durante más de 20 años pero que no estaba casada. Tras el fin de la convivencia, MNK desalojó a POM de la vivienda y trató de hacer valer su parte de los bienes adquiridos durante la relación de cohabitación basándose en la Ley de Bienes de la Mujer Casada (MWPA, actualmente derogada). La corte sostuvo que, aunque hubo una larga cohabitación, la presunción de matrimonio no se aplicaba a este caso porque era necesario un nuevo régimen jurídico. Consideró que, en su lugar, eran aplicables las leyes ordinarias que rigen los derechos de propiedad y que podían utilizarse una serie de parámetros para determinar el reparto de bienes por partes. La corte ordenó al poder legislativo que formulara y promulgara una ley para aclarar los derechos de las parejas de hecho en una relación de larga duración.


