Compartir
Jueves, Diciembre 22, 2016
Compartir

Naturaleza del caso

En un caso sobre los contratos laborales de maestros de toda la provincia de British Columbia, la Corte Suprema de Canadá, el tribunal de mayor nivel del país, defendió el derecho a la negociación colectiva conforme a la garantía de la libertad de asociación {art. 2 (d)} consagrada en la Constitución de Canadá. Este caso tiene consecuencias positivas importantes para los derechos de los trabajadores, en particular en su relación con el derecho a la negociación colectiva. El caso también destaca la interdependencia de todos los derechos económicos, sociales y culturales, dado que afecta positivamente (aunque de manera indirecta) el derecho humano a la educación, en especial respecto de temas de acceso y calidad, en particular para alumnos con necesidades especiales.

Aplicación de la decisión y resultados

El cumplimiento de este caso tiene consecuencias muy importantes para el sistema escolar público de BC. Se estima que habría que contratar a cientos de maestros y se deberían conseguir más aulas para restaurar las reglas de composición y tamaño de clases anteriores a 2002. La implementación adecuada de la sentencia puede llevar al gobierno a gastar 250 millones de dólares canadienses adicionales en educación al año. Según Glen Hansman, presidente de la BCTF, la provincia posee los fondos para cubrir tales costos; afirmó que el gobierno provincial cuenta con una reserva para imprevistos de mil millones de dólares canadienses en su presupuesto, que prevé específicamente este caso como un posible uso de parte del dinero.

Tras el caso, el ministro de finanzas de BC, Mike de Jong, observó que las negociaciones con los maestros destinadas a restaurar las cláusulas eliminadas se iniciarán con relativa inmediatez y que el cronograma permitirá que los cambios sean objeto del presupuesto de febrero de 2017. También comentó “[q]ueremos empezar a trabajar en la implementación tan pronto como sea posible”. Hansman indicó que espera tener más maestros en las aulas tan pronto como en enero, pero la primera ministra de BC, Christy Clark, declaró que implementar la sentencia llevará algo de tiempo y comentó que “…se especula mucho sobre cuánto costará, pero yo diría que se trata de la inversión más importante que hacemos como sociedad, así que ¡hagámosla!”.

Relevancia del caso

Esta sentencia se refiere específicamente al derecho a la negociación colectiva según está protegida bajo el derecho constitucional a la libertad de asociación. También se la puede considerar, más ampliamente, como la intersección entre los derechos humanos al trabajo y la educación.

La decisión es una sentencia importante sobre los derechos de los trabajadores ya que fortalece la capacidad de los sindicatos para participar en negociaciones colectivas en nombre de sus miembros y clarifica las circunstancias bajo las cuales los gobiernos pueden o no pueden restringir tales actividades. Al adoptar un enfoque firme de la negociación colectiva, la sentencia también apoya el derecho humano a condiciones de trabajo justas y favorables. La presidenta de la Federación del Trabajo de BC, Irene Lanzinger, la considera una gran victoria para los trabajadores de todo el país, señalando que “[l]os sindicatos y las negociaciones colectivas logran mejores salarios, mejores beneficios, pensiones, igualdad de pago para las mujeres, cuestiones de salud y seguridad; elevan los niveles para todos”.

Este caso también tiene consecuencias de peso para el derecho humano a la educación (que en Canadá no está protegido por la Constitución), incluyendo el derecho de los niños con necesidades especiales a acceder a la educación. La aniquilación de los derechos de los maestros y la financiación deficiente del sistema escolar durante 14 años afectó la capacidad de los alumnos, en particular de aquellos con necesidades especiales, de acceder a educación de calidad. Este caso hará posible un sistema de educación con más recursos y, por ello, se espera que beneficie a todos los alumnos. En épocas en las que las medidas de austeridad en muchos países afectan la educación pública, este caso sugiere maneras alternativas de asegurar el derecho a la educación en la práctica, incluyendo por medio de estrategias legales basadas en la interdependencia entre los derechos económicos, sociales y culturales. Al aconsejar a los Estados sobre la relación entre las condiciones de trabajo de los maestros (específicamente, el derecho a organizarse y negociar colectivamente) y el derecho a la educación, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ha confirmado que el deterioro de las condiciones de trabajo de los maestros no solo no cumple con el artículo 13(2)(e) del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (que requiere, entre otras cosas, que “…mejoren continuamente las condiciones materiales del personal pedagógico”), sino que es un grave obstáculo para la realización plena del derecho de los alumnos a la educación. (Observación General del CESCR nro. 13, párr. 27)

Grupos involucrados en el caso

La BCTF presentó el caso cuestionando la legislación de 2012. Los participantes incluyen:

Centrale des syndicats du Québec, Canadian Association of Counsel to Employers, Canadian Labour Congress, National Union of Public and General Employees, Public Service Alliance of Canada, Professional Institute of the Public Service of Canada, Association of Canadian Financial Officers, Association of Justice Counsel, Canadian Association of Professional Employees y Coalition of Ontario Teacher Affiliates.