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Viernes, Diciembre 16, 2022
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Naturaleza del caso

El Tribunal Superior de Kenia dictaminó que las mujeres que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) tienen igualdad de derechos en materia de salud reproductiva en virtud de la Constitución y las leyes kenianas, y que realizar un procedimiento de esterilización a una paciente con VIH sin su consentimiento informado es discriminatorio por motivos de sexo, género y estado serológico respecto al VIH, lo que viola el artículo 27 dela Constitución. El Tribunal también sostuvo que los proveedores de atención sanitaria tienen el deber de obtener el consentimiento informado para los procedimientos médicos, excepto en casos de emergencia, y que el consentimiento no puede transferirse de un centro sanitario a otro. Al fallar así, el Tribunal consideró que dos profesionales de la salud habían violado los derechos constitucionales de la demandante en este caso, una mujer joven con diagnóstico de VIH positivo, al no informarla ni obtener su consentimiento antes de que se sometiera a una ligadura de trompas bilateral que la dejó permanentemente incapacitada para tener hijos.

Aplicación de la decisión y resultados

El caso es ahora objeto de un recurso interpuesto por Marua Nursing Home. Esto retrasará la aplicación de la decisión, ya que el recurso tiene que ser oído y resuelto.

Relevancia del caso

Se trata de una sentencia histórica en el primer caso de este tipo en Kenia, dictada tras ocho (8) años de litigio llevado a cabo por la organización Kenya Legal and Ethical Issues Network on HIV & AIDS (KELIN). La demandante declaró: “Esta victoria no es solo para mí, sino para todas las mujeres seropositivas que han sido sometidas a una esterilización forzosa. Me alegra que se hayan reconocido las violaciones cometidas contra nosotras y espero que mi historia sirva de herramienta para la protección del derecho a la salud de otras mujeres que viven con el VIH”. La esterilización forzada y bajo coacción y otras formas de violencia obstétrica contra las mujeres que viven con el VIH se han denunciado en alrededor de 40 países. Las organizaciones de defensa de los derechos celebraron esta decisión como un paso importante en la protección de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que viven con el VIH, para la eliminación del estigma y la discriminación que sufren, y para la lucha contra el VIH/sida. “Este caso representa un momento importante para la justicia reproductiva y el movimiento feminista. La esterilización coercitiva de las mujeres que viven con el VIH es una violación de los derechos humanos más fundamentales de las mujeres y socava las respuestas eficaces al VIH”, afirmó Medhin Tsehaiu, directora de país de ONUSIDA para Kenia. “Solo mediante un enfoque basado en los derechos humanos acabaremos con el SIDA como amenaza para la salud pública”.

Agradecemos especialmente las aportaciones del miembro de la Red-DESC: Program on Human Rights and the Global Economy (PHRGE) at Northeastern University.

Grupos involucrados en el caso

Kenya Legal and Ethical Issues Network on HIV & AIDS (KELIN), 2da demandante

African Gender and Media Initiative Trust (GEM), 3ra demandante

International Community of Women Living with HIV, parte interesada

Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA), 1er amicus curiae

Alicia Ely Yamin, prof., 2do amicus curiae

National Gender and Equality Commission (NGEC), 3er amicus curiae