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Jueves, Octubre 22, 2026
De cara a la 31.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se celebrará en Turquía este noviembre, miembros de la Red-DESC presentan una agenda colectiva de incidencia para exigir justicia climática, reparaciones y rendición de cuentas. Esta agenda establece seis demandas interconectadas para enfrentar las causas estructurales de la crisis, cuestionar el poder corporativo y exigir a los gobiernos el cumplimiento de sus obligaciones.
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Movimentos feministas protestam na Conferência das Nações Unidas sobre Mudanças Climáticas (COP 30)
Belém, Brasil | 11 de noviembre de 2025. La Red de Acción Climática (CAN) realiza una protesta para exigir una transición climática justa durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30). Foto: Tânia Rêgo/Agência Brasil.

Mientras los gobiernos se preparan para reunirse en la 31.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), en noviembre de 2026, persiste una profunda brecha entre los compromisos climáticos internacionales y las realidades de las comunidades directamente afectadas por la crisis climática. La influencia de las empresas sobre las políticas climáticas, la creciente represión contra las personas defensoras de derechos humanos y la falta de respuestas en materia de financiación climática y rendición de cuentas siguen obstaculizando una acción climática efectiva.

Para las comunidades que enfrentan el extractivismo, el desplazamiento, la militarización y la destrucción ambiental, la crisis climática está directamente relacionada con los sistemas de colonialismo, patriarcado, endeudamiento y poder corporativo que perpetúan las desigualdades.

Mientras el acceso a las negociaciones climáticas sigue siendo un privilegio, muchas de las comunidades más afectadas por la crisis continúan excluidas de las decisiones que afectan sus territorios, sus medios de vida y su futuro.

De cara a la COP31, miembros de la Red-DESC presentan Recuperar la justicia climática: nuestra agenda común para la COP31, una agenda colectiva de incidencia organizada en torno a seis pilares interconectados. Elaborada a partir de los análisis y las prioridades de sus miembros, esta agenda vincula las negociaciones internacionales con las luchas por los derechos humanos, la libre determinación de los pueblos y la transformación de los sistemas que perpetúan la injusticia.

¿Qué está en juego en la COP31?

La COP31 representa una oportunidad decisiva para pasar de los compromisos políticos a la implementación de medidas concretas y mecanismos efectivos de rendición de cuentas.

Durante la COP30, los gobiernos acordaron desarrollar un Mecanismo de Transición Justa (MTJ). Sin embargo, las negociaciones posteriores, durante el 64.º período de sesiones de los Órganos Subsidiarios (SB64), no lograron alcanzar un acuerdo sobre su estructura, funciones o ubicación institucional. La COP31 debe establecer un mandato claro, recursos suficientes y mecanismos de rendición de cuentas que garanticen una transición equitativa, construida con la participación de las comunidades afectadas, en lugar de reproducir las desigualdades existentes.

La financiación climática sigue siendo otro de los grandes asuntos pendientes. La Red-DESC exige al menos 1,3 billones de dólares estadounidenses anuales en financiación climática nueva, adicional, previsible, pública y mediante subvenciones, del Norte Global hacia el Sur Global, de conformidad con las obligaciones de los países desarrollados establecidas en el artículo 9.1 del Acuerdo de París. Esta financiación debe ir acompañada de la cancelación de la deuda, el acceso directo de las comunidades a los recursos y el rechazo de los mecanismos que profundizan la dependencia del endeudamiento.

Al mismo tiempo, la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre las obligaciones de los Estados frente al cambio climático ofrece una importante base jurídica para fortalecer la rendición de cuentas. Los gobiernos deben traducir estas obligaciones en mecanismos accesibles de reparación, justicia y restauración ecológica.

La rendición de cuentas de las empresas también es urgente. Mientras las negociaciones hacia un tratado jurídicamente vinculante de las Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos avanzan hacia la elaboración de un borrador final previsto para 2027, los Estados deben enfrentar la interferencia corporativa en la gobernanza climática y fortalecer las obligaciones jurídicas exigibles a las empresas responsables de violaciones de derechos humanos y daños ambientales.

A Rede de Ação Climática (CAN) faz ato em protesto
Belém, Pará, Brasil | 11 de noviembre de 2025. Movimientos feministas protestan durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) para exigir la incorporación de las cuestiones de género en las negociaciones climáticas y medidas concretas por parte de los gobiernos. Foto: Tânia Rêgo/Agência Brasil.

Seis pilares para la justicia climática

La agenda colectiva de la Red-DESC identifica seis prioridades interconectadas para la COP31:

1. Poner la justicia feminista en el centro y proteger a las personas defensoras de derechos humanos

Garantizar la participación efectiva y la seguridad de las comunidades de base, las mujeres, las personas de género diverso y quienes defienden los derechos humanos. Proteger las libertades cívicas, incorporar enfoques feministas e interseccionales en las políticas climáticas y reconocer y redistribuir el trabajo de cuidados no remunerado o mal remunerado.

2. Garantizar una transición justa y equitativa

Poner en funcionamiento un Mecanismo de Transición Justa basado en la responsabilidad histórica, los derechos humanos y la libre determinación de los pueblos. Establecer plazos concretos para la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, garantizar el consentimiento libre, previo e informado y rechazar los enfoques extractivistas, los mecanismos basados en el mercado y las medidas que generan nuevas deudas.

3. Enfrentar el militarismo y exigir rendición de cuentas

Reconocer los vínculos entre el militarismo, la ocupación, la dependencia de los combustibles fósiles y la destrucción ambiental. Exigir transparencia sobre las emisiones militares, responsabilizar al complejo militar-industrial por sus impactos y redirigir los recursos hacia las reparaciones y las soluciones impulsadas por los pueblos.

4. Garantizar reparaciones climáticas y acceso a la justicia

Traducir las obligaciones jurídicas internacionales en mecanismos efectivos y exigibles de reparación climática, que incluyan indemnizaciones, restauración ecológica y garantías de no repetición. Asegurar que las comunidades afectadas puedan acceder a la justicia y exigir responsabilidades a los Estados por los daños relacionados con el cambio climático.

5. Recuperar la financiación climática y exigir justicia frente a la deuda

Garantizar al menos 1,3 billones de dólares estadounidenses anuales en financiación climática pública y mediante subvenciones, del Norte Global hacia el Sur Global. Cancelar las deudas ilegítimas, odiosas y coloniales, rechazar los mecanismos de financiación que generan nuevo endeudamiento y garantizar el acceso directo de las comunidades directamente afectadas a los recursos.

6. Poner fin a la captura corporativa y la impunidad

Proteger las negociaciones climáticas frente a la interferencia de las empresas, excluir a las industrias contaminantes de los espacios de toma de decisiones e impulsar un tratado jurídicamente vinculante sólido de las Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos que garantice la rendición de cuentas de las empresas y el acceso a mecanismos efectivos de reparación.

Conectar las negociaciones climáticas con las luchas de los pueblos

Estos seis pilares no son demandas aisladas. Reflejan luchas interconectadas contra las causas estructurales de la crisis climática y la concentración del poder político y económico.

Para la Red-DESC, una acción climática efectiva requiere mucho más que soluciones técnicas o compromisos voluntarios. Exige transformar los sistemas que permiten la destrucción ambiental, la impunidad corporativa, la militarización y la injusticia económica.

De cara a la COP31, la Red continuará articulando las negociaciones internacionales con los conocimientos, el liderazgo y las luchas colectivas de las comunidades de base, incluidas aquellas que no pueden participar directamente en la conferencia.

No puede haber justicia climática sin la participación de los pueblos cuyas vidas, territorios y futuros están en juego.

Descarga: seis pilares para la justicia climática

Conoce el nuevo documento de la Red-DESC, COP31: seis pilares para avanzar hacia la justicia climática, las reparaciones y la rendición de cuentas, un recurso de dos páginas que resume los seis pilares, los principales desafíos y las demandas colectivas de cara a la COP31.

Diseñado como una herramienta de incidencia para movimientos sociales, personas defensoras de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil y aliados, el documento destaca las medidas que los gobiernos deben adoptar para avanzar hacia la justicia climática.

Para conocer un análisis más detallado de las demandas y sus fundamentos políticos y jurídicos, consulta el documento completo Recuperar la justicia climática: nuestra agenda común para la COP31.