Nature of the Case
Este caso surge a raíz de una serie de demoliciones extrajudiciales de viviendas, negocios y mezquitas, especialmente en comunidades musulmanas y de otras minorías, tras episodios de violencia comunitaria y en los que los residentes habían sido acusados de delitos. Esta práctica, conocida coloquialmente en India como “justicia de las excavadoras” (bulldozer justice), se caracteriza por la demolición extrajudicial de propiedades de personas acusadas de delitos por las autoridades locales, bajo el pretexto de “construcción ilegal” u “ocupación indebida”. El Tribunal Supremo de la India conoció el asunto y falló a favor de los demandantes, declarando que las demoliciones eran inconstitucionales por no respetar el debido proceso legal, y dictó directrices sobre los procedimientos que deben seguirse en futuras demoliciones.
Según un informe de Amnistía Internacional, entre abril y junio de 2022, los “estados gobernados por el Bharatiya Janata Party (BJP) —Assam, Gujarat, Madhya Pradesh y Uttar Pradesh— y el Aam Aadmi Party (AAP) en Delhi llevaron a cabo demoliciones como ‘castigo’ tras episodios de violencia comunitaria o protestas contra la discriminación ejercida por las autoridades contra musulmanes”. En dicho informe, que investigó 63 de las 128 demoliciones documentadas, Amnistía Internacional concluyó que “al menos 617 personas, entre ellas hombres, mujeres, niños y personas mayores, quedaron sin hogar o privadas de sus medios de subsistencia. Estas personas fueron sometidas a desalojos forzosos, intimidación y uso ilegítimo de la fuerza por parte de la policía, así como a castigos colectivos y arbitrarios, lo que vulneró sus derechos a la no discriminación, a una vivienda adecuada y a un juicio justo”.


