Aplicación de la decisión y resultados
Tras el resultado del caso, las autoridades suizas pasarán a ser supervisadas por el Comité de Ministros, que vigilará al Estado para confirmar que cumple las obligaciones que le impone el Convenio. Esto sienta un precedente para posibles casos futuros relacionados con la inacción de los gobiernos respecto de la mitigación del cambio climático. Es probable que otros Estados miembros del Convenio tengan que reinterpretar sus propias políticas en materia de cambio climático para garantizar su cumplimiento y evitar demandas similares.
El mismo día en que se publicó este caso, el Tribunal también rechazó otros dos casos relacionados con el clima (Carême c. Francia y Duarte Agostinho y otros c. Portugal y otros 32), pero principalmente por razones procesales. Carême fue rechazado por no cumplir el mismo criterio de “víctima” que se describe en KlimaSeniorinnen y Duarte Agostinho, debido a que no se habían agotado los recursos nacionales dentro de Portugal y por falta de jurisdicción extraterritorial frente a otros Estados. Aunque la decisión en Duarte Agostinho no se refirió a los méritos del caso, sí reconoció que muchos argumentos presentados por los demandantes podían ser admisibles cuando se agotaran los recursos nacionales.
Sin embargo, dos meses después de que el Tribunal se pronunciara sobre KlimaSeniorinnen, la Cámara Baja del Parlamento suizo votó por un amplio margen a favor de desestimar la sentencia, alegando que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos había sobrepasado sus límites jurisdiccionales y había incurrido en un activismo judicial inadmisible. Además, en agosto de 2024, el Consejo Federal Suizo afirmó sin pruebas en un comunicado de prensa que Suiza ya cumplía sus obligaciones en materia de política climática, al tiempo que criticaba la “interpretación amplia” que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos había dado al Convenio. A continuación, el Consejo afirmó que cumpliría la sentencia cerrando lagunas en la normativa climática existente y futura.
Amnistía Internacional condenó la inacción suiza a pesar de KlimaSeniorinnen, y acusó al Consejo Federal Suizo de “enviar una peligrosa señal al Consejo de Europa… de que las sentencias del Tribunal no son vinculantes y que las medidas de protección del clima pueden tomarse a la carta”. Amnistía Internacional pidió además a Suiza que cumpliera con sus obligaciones internacionales en materia de clima, y afirmó que el cierre de las lagunas normativas “no era suficiente para abordar las violaciones de los derechos humanos”. Aun así, Suiza presentó un informe de acción en octubre de 2024 al Comité de Ministros del Consejo de Europa, en el que detallaba sus planes para seguir revisando la Ley de CO2 y reajustar su contribución determinada a nivel nacional a la luz de KlimaSeniorinnen.