Relevancia del caso
Se trata de una decisión muy importante que ha sido celebrada como una clara defensa del acceso a la justicia por parte de los trabajadores. Es una sentencia rica y llena de matices que se refiere a múltiples temas clave para el discurso de los derechos humanos, incluyendo un estándar de vida decente, la garantía de los derechos de los trabajadores, el acceso a recursos efectivos, igualdad de género y la importancia de proteger el estado de derecho. La decisión reconoce la sesgada dinámica de poder en juego entre trabajadores y empleadores y, al defender con firmeza el acceso sin obstáculos a los tribunales, enfatiza que para que los derechos sean efectivos deben ser exigibles en la práctica.
El derecho a un estándar de vida adecuado es un derecho humano fundamental bajo el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Resulta particularmente relevante que la Corte utilizó investigaciones sobre el estándar de ingresos mínimos para apoyar su conclusión respecto de que en algunos casos específicos los trabajadores se enfrentaban a decisiones no justificables entre un nivel de vida decente y el acceso a la justicia. Esta sentencia demuestra que el discurso sobre los estándares decentes de vida está afectando las decisiones judiciales y administrativas y, por extensión, las políticas públicas del RU. La decisión también realza la necesidad de proteger el acceso a la justicia. Para la realización de los derechos humanos, la disponibilidad de recursos judiciales efectivos es esencial. De hecho, el acceso a la justicia es un principio fundamental del derecho de los derechos humanos. Otro resultado importante es el peso que se le da al tema de la discriminación indirecta contra las mujeres y otros con características protegidas, y el posicionamiento firme sobre la igualdad.