La Red-DESC, junto con las Feministas por el Tratado Vinculante, presentó una declaración conjunta en el marco del Artículo 2 (Propósito), estableciendo una posición clara:
Los días 7–8 y 9–10 de abril se celebraron dos rondas de consultas intersesionales sobre el propuesto Tratado Vinculante de la ONU sobre empresas y derechos humanos. Las sesiones pusieron de relieve una cuestión política más profunda: qué tipo de reglas deben regir la actividad empresarial transnacional, y en interés de quién. En esencia, este proceso de tratado busca abordar violaciones y abusos, exigir responsabilidades a las empresas y construir las condiciones para que las comunidades y los ecosistemas prosperen, con normas claras que garanticen que la actividad económica respete los derechos humanos y el planeta.

Personas defensoras de derechos humanos participan en las negociaciones de un Tratado Jurídicamente Vinculante en Ginebra.
El propósito de este instrumento jurídicamente vinculante es impedir que las corporaciones transnacionales y multinacionales gocen de impunidad por su conducta empresarial en todo el mundo.
(…) una oportunidad única y potencialmente transformadora para cerrar la brecha existente en el derecho internacional que permite la impunidad corporativa.
A menudo se crea una laguna en la que las relaciones entre matriz/subsidiaria o en la cadena de suministro difuminan las líneas de responsabilidad y permiten que las élites económicas se protejan al cometer abusos de derechos humanos.
No podemos permitirnos comprometer el proceso después de tanto esfuerzo invertido.

