En una nueva presentación colectiva ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas (CESCR), miembros de la Red-DESC de distintas regiones instan al Comité a adoptar una Observación General sólida y transformadora sobre los DESCA en situaciones de conflicto armado.
La presentación sostiene que las guerras no se libran únicamente en los campos de batalla. También son posibilitadas por juntas directivas corporativas, sistemas financieros, infraestructuras de combustibles fósiles, industrias militares, regímenes de deuda y modelos económicos extractivos que obtienen beneficios de la violencia y el despojo.
En lugar de tratar los conflictos armados como emergencias humanitarias temporales, el documento insta al Comité a abordar las causas estructurales de la violencia, entre ellas el colonialismo, el patriarcado, la militarización, el capitalismo racial y la captura corporativa de las instituciones públicas.
Los conflictos armados son una crisis de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales
La presentación subraya que los DESCA no desaparecen durante la guerra. Los Estados siguen estando obligados por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, incluidas sus obligaciones de respetar, proteger y garantizar derechos como la salud, la alimentación, el agua, la vivienda, la educación, el trabajo y la libre determinación de los pueblos.
Los miembros de la Red-DESC piden al Comité que condene explícitamente los ataques contra hospitales, escuelas, sistemas de agua, viviendas, sitios culturales e infraestructura humanitaria, y que reconozca el uso del hambre, los bloqueos alimentarios y la destrucción de sistemas agrícolas como graves violaciones del derecho internacional.
También destacan la importancia de las iniciativas de solidaridad internacional en contextos donde las poblaciones son deliberadamente aisladas de la asistencia humanitaria. La presentación señala las flotillas civiles que han intentado llevar ayuda a Gaza como ejemplos de acción colectiva frente a la negación sistemática de alimentos, medicamentos, combustible y ayuda humanitaria. Los miembros instan al Comité a reafirmar el derecho de las poblaciones civiles a recibir asistencia humanitaria y a reconocer que los ataques contra la ayuda humanitaria y las misiones de solidaridad constituyen graves violaciones del derecho internacional.
La presentación también pone de relieve cómo los conflictos son utilizados cada vez más para despojar a las comunidades de sus tierras, minerales, fuentes de agua, bosques y otros recursos esenciales. Los miembros de la Red-DESC instan al Comité a afirmar que los conflictos armados nunca deben servir como justificación para el desplazamiento forzado, el acaparamiento de tierras o la destrucción de ecosistemas y medios de vida.
Exponer la complicidad empresarial y la economía de guerra
Una de las principales contribuciones de la presentación es su análisis de la complicidad empresarial en los conflictos armados. Los miembros sostienen que las guerras contemporáneas son inseparables de sistemas económicos que se benefician de la extracción de recursos, la militarización, las tecnologías de vigilancia, los combustibles fósiles y la producción de armamento.
El texto llama la atención sobre la manera en que las empresas se benefician de ocupaciones militares, cadenas de suministro vinculadas a la violencia armada y sistemas financieros que sostienen economías de guerra mientras protegen las ganancias de cualquier forma de rendición de cuentas. Asimismo, pide a los Estados regular a las empresas, imponer sanciones y medidas de desinversión contra aquellas cómplices de crímenes de guerra y genocidio, y fortalecer mecanismos internacionales vinculantes de rendición de cuentas para las empresas transnacionales.
La presentación también se hace eco de los crecientes llamados globales a establecer embargos energéticos y exigir responsabilidad corporativa en el contexto de Palestina, al tiempo que vincula la militarización con sistemas más amplios de capitalismo fósil y destrucción ecológica.
La militarización está socavando los DESCA en todo el mundo
Los miembros de la Red-DESC advierten que el aumento del gasto militar mundial está debilitando directamente la capacidad de los Estados para garantizar los derechos humanos. La presentación señala que el gasto militar global alcanzó los 2,88 billones de dólares estadounidenses en 2025, el nivel más alto jamás registrado, mientras las inversiones en salud, educación, sistemas alimentarios y justicia climática siguen siendo insuficientes.
Los miembros piden al Comité reafirmar que los Estados deben destinar el máximo de los recursos disponibles a la realización de los derechos humanos, en lugar de expandir el gasto militar. Asimismo, instan al Comité a abordar los impactos sociales y ambientales del rearme global, las tecnologías militares y el extractivismo asociado a los conflictos armados, incluidas sus consecuencias intergeneracionales.
Centrar las experiencias del Sur Global
A partir de experiencias en Asia, África, el Pacífico y Asia Occidental, la presentación documenta cómo los conflictos armados afectan de manera desproporcionada a comunidades del Sur Global, especialmente a pueblos indígenas, mujeres, trabajadores y trabajadoras, comunidades desplazadas y grupos históricamente marginados.
El documento incluye estudios de caso de Papúa Occidental, Manipur, Myanmar, Timor-Leste, Sri Lanka, India y las Islas Marianas del Norte, entre otros. Estos testimonios documentan patrones de militarización, desplazamiento forzado, ataques contra escuelas y hospitales, criminalización de defensores indígenas, apagones de internet, destrucción de sistemas alimentarios y violencia basada en género.
Desde Myanmar, miembros de la Red documentan ataques sistemáticos contra personal sanitario, escuelas, lugares de culto, trabajadores y trabajadoras, y ayuda humanitaria, así como la persecución de sindicalistas, defensoras de derechos humanos y comunidades LGBTQI+.
En India, comunidades indígenas Kandha Adivasi que se oponen a un proyecto de minería de bauxita en Tijmali describen cómo la militarización, la criminalización y los intereses corporativos vinculados a la minería amenazan los derechos territoriales, la libre determinación, los sistemas de agua y la soberanía alimentaria.
Un llamado a la justicia reparadora y la desmilitarización
La presentación concluye instando al Comité a situar la justicia reparadora, la redistribución, la libre determinación, la restauración ecológica, los DESCA y la construcción de paz liderada por las comunidades en el centro de los procesos de reconstrucción posteriores a los conflictos.
Los miembros subrayan que la paz no puede reducirse a un alto al fuego o a la estabilidad institucional mientras la desigualdad, el despojo, la deuda, la ocupación y el extractivismo continúen intactos como consecuencias deliberadas de los conflictos armados. Por el contrario, la futura Observación General debería reconocer que una paz duradera requiere transformar los sistemas que hacen rentable y normalizada la violencia.
Mientras los gobiernos continúan ampliando los presupuestos militares y millones de personas enfrentan hambre, desplazamiento, endeudamiento y el colapso climático, los miembros de la Red-DESC hacen un llamado claro al sistema de Naciones Unidas: los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales no son secundarios en tiempos de guerra; son esenciales para resistirla y para construir futuros justos más allá de ella.
La presentación refleja un esfuerzo colectivo de miembros y movimientos de la Red-DESC que trabajan en luchas relacionadas con la rendición de cuentas empresarial, la justicia climática, la organización feminista, la libre determinación de los pueblos y el litigio estratégico. Entre las organizaciones contribuyentes se encuentran ALTSEAN-BURMA, el Asia Pacific Forum on Women, Law and Development (APWLD), Franciscans International e IBON International, entre otras que participan a través de los Grupos de Trabajo sobre Rendición de Cuentas Corporativa, Medio Ambiente y DESCA, y Litigio Estratégico de la Red-DESC.


